El plan de reestructuración es un instrumento preconcursal, un «traje a medida» diseñado para actuar antes de que la crisis sea irreversible.
Su objetivo es negociar con los acreedores un plan para modificar la deuda empresarial y/o la estructura de la empresa para evitar la declaración del concurso. Para ello, se articula un proceso de negociación con acreedores orientado a garantizar la viabilidad económica de la compañía.
Permite actuar en una fase temprana, aumentando las posibilidades de supervivencia de la sociedad.
A diferencia del plan de reestructuración, el convenio concursal se tramita una vez presentado el concurso de acreedores.
Su finalidad es alcanzar un acuerdo colectivo con los acreedores para permitir que la empresa continúe con su actividad, evitando la liquidación. También se introducen quitas y esperas y es posible realizar otro tipo de operaciones mercantiles para garantizar la continuidad de la actividad. Habitualmente, el convenio incorpora un plan de pagos adaptado a la capacidad económica de la empresa.
Es de obligado cumplimiento, por lo que será necesario analizar la situación de la empresa para ver si realmente es posible proponer un convenio concursal.
En Aboconcursal llevamos más de 15 años asesorando a nuestros clientes para encontrar la solución concursal que mejor se adecue a su situación. Si eres administrador de una empresa que está pasando por un mal momento financiero, no dudes en consultarnos.